Productos con los que prepararla
Ingredientes
- 4 yemas de huevo grandes
- 1 cucharada de miel
- 1/4 + 1 cucharada de azúcar granulada
- 1 taza de nata para montar
- 1 taza de leche entera
- 1 ramita de vainilla entera (abierta a lo largo y raspada)
Instrucciones
- En un cazo pequeño, mezcla las yemas de huevo, la miel y el azúcar. Bate hasta que todo esté completamente integrado y el azúcar se haya disuelto.
- Incorpora la nata, la leche y la vainilla al cazo, asegurándote de que todos los ingredientes estén bien integrados.
- Coloca el cazo a fuego medio y comienza a remover constantemente con un batidor o una espátula. Continúa cocinando y controlando la temperatura con un termómetro hasta que alcance entre 74°C a 79°C.
- Una vez alcanzada la temperatura deseada, retira el cazo del fuego y cuela la mezcla con un colador fino en el recipiente de la heladera.
- Coloca el recipiente en un baño de hielo para que se enfríe rápidamente. Una vez fría, coloca la tapa y transfiérelo al congelador durante un mínimo de 24 horas antes de servir.
Pasadas 24h
- Saca el recipiente del congelador, retira la tapa y colócalo en la heladera.
- Selecciona el modo GELATO.
- Una vez finalizado el proceso, puedes añadir ingredientes extra a tu helado o simplemente retirarlo del recipiente y servirlo inmediatamente.
Notas
Si tu helado queda con una textura arenosa debido a una temperatura de congelación muy baja, no te preocupes. Selecciona la opción RE-SPIN para procesar la mezcla una vez más. Este paso adicional ayudará a suavizar la textura y conseguir una consistencia más cremosa. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta opción solo se recomienda si no vas a añadir ingredientes extra.
