Una receta diferente y muy fácil de sorprender. Este helado de Parmigiano Reggiano tiene un sabor intenso y salado que combina a la perfección con el crujiente de parmesano y un buen chorrito de aceite de oliva.
Productos con los que prepararla
Ingredientes
Para el helado
- 250 ml de nata para montar
- 150 ml de leche entera
- 100 g de Parmigiano Reggiano rallado
- 2 yemas de huevo
- Pimienta negra
- Una pizca de sal
- Para la crostata de parmesano
- 80 g de Parmigiano Reggiano rallado
Para servir
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
- Lascas de Parmigiano Reggiano
Instrucciones
- En un cazo calentamos la leche junto con la nata a fuego medio, sin dejar que llegue a hervir.
- Mientras tanto, en un bol batimos ligeramente las yemas. Añadimos poco a poco la mezcla caliente de leche y nata mientras removemos constantemente.
- Volvemos a poner la mezcla en el cazo y cocinamos a fuego medio-bajo, removiendo continuamente, hasta que empiece a espesar ligeramente. Es importante que no llegue a hervir.
- Retiramos del fuego y añadimos el Parmigiano Reggiano rallado. Removemos bien hasta que el queso se haya fundido por completo. Añadimos una pizca de sal y pimienta negra al gusto.
- Colamos la mezcla para conseguir una textura más fina y dejamos enfriar completamente.
- Una vez fría, vertemos la mezcla en la tarrina de la Ice Cream Maker y la congelamos durante 24 horas.
- Para preparar la crostata, colocamos el parmesano rallado sobre papel de horno formando una capa fina. Horneamos a 180 °C durante 5-7 minutos, hasta que esté dorado. Dejamos enfriar completamente para que quede crujiente.
- Pasadas las 24 horas, colocamos la tarrina en la Ice Cream Maker y seleccionamos el programa “GELATO”.
- Una vez terminado el programa, servimos el helado acompañado de la crostata de parmesano. Terminamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y unas lascas de Parmigiano Reggiano.

